Sería una tarea casi interminable enumerar todas las composiciones musicales que a lo largo de estos 75 años consiguieron un lugar en las liturgia del movimiento conservador. Desde Shabat Hamalkah (o comúnmente conocida como Hajama Merosh,) basada en el poema de Bialik y compuesta por el Jazan Pinjas Minkovsky alrededor de 1905 hasta la más reciente Seder Avoda de Yshai Ribo pasando por el Ose Shalom de Nava Tehilah, la música israelí ha generado numerosas composiciones que fueron adoptadas por las comunidades. Al final de este articulo menciono algunas melodías que forman parte de nuestros servicios y que actualmente consideramos “tradicionales”. Las mismas tienen sus orígenes en los festivales de la música jasídica que tuvieron lugar en Israel entre los años 1969 y 1992. Mas precisamente composiciones musicales que han sido y actualmente son en muchos casos, cantadas en sinagogas a lo largo de continente americano, Europa e Israel. En este articulo intentaremos analizar las influencias musicales de dichos festivales y sus interacciones con la sociedad israelí y las comunidades de la diáspora.
Carlebach como precursor de los Festivales de la Canción Jasídica
Los festivales de la canción jasídica que tuvieron lugar en Israel a partir del año 1969 y hasta 1992 tuvieron su origen en un contexto histórico y musical determinado. A mediados de los años 1960 el rabino y compositor folklórico Shlomo Carlebach creó un nuevo modelo de música religiosa que incorporó elementos de la música contemporánea. Podemos encontrar en sus composiciones elementos marcados del jazz, rock, como así también los elementos tradicionales de la música klezmer. Para la autora Shifra Furst1, Carlebach fue el precursor musical de los estilos que luego se vieron expuestos en los festivales de la música jasídica. Esto no quiere decir que la música jasídica “autentica”- es decir la que se mantuvo en su forma más pura, sin incorporar otros elementos musicales contemporáneos- no sigue existiendo como tal. Lo que los musicólogos coinciden en afirmar es que hoy en día música jasídica como género abarca no solamente la música tradicional, sino que también incluye composiciones que se basan en los textos sagrados -sea bíblicos o de la liturgia- e incorpora elementos musicales contemporáneos. Carlebach creó un nuevo modelo basado en las antiguas melodías de Europa del este. Sus melodías atraparon al público religioso ortodoxo, conservador y secular por igual. El estilo de Carlebach consta de tres elementos principales (Breuer 1966)2:
- Combinación de estilos variados.
- Uso de líneas musicales primitivas y, por lo tanto, altamente pegadizas.
- Performance popular. No profesional.
La combinación ecléctica de estilos de Europa occidental y oriental, la canción folclórica de la Primera Aliá y el uso de medios musicales simples como las melodías y los ritmos pueden ser constatadas en la mayoría de sus piezas. Muchas de sus composiciones son similares entre sí; suenan parecido y mantienen melodías similares o progresiones armónicas idénticas. Pero, sobre todo, Carlebach es un cantante popular, no un profesional, y eso lo convierte en accesible para un público que puede identificarse con él y cantar juntos.
La música de Carlebach fue fervientemente recibida por la sociedad observante de la década de los ’60 probablemente porque incorporó elementos musicales “foráneos”, pertenecientes a la música de la época y creó el campo fértil para la aceptación y legitimación de nuevos géneros, como el Rock y el Jazz. Al incorporar esos elementos, la música de Carlebach le abrió las puertas de la sociedad ortodoxa a los nuevos géneros musicales.
El Festival de la Canción Jasídica, lanzado por el productor Miki Peled después de la Guerra de los Seis Días, incluyó varios artistas importantes, como Shlomo Carlebach, quien escribió al menos una canción para cada festival, el Dúo Re’im, Shlomo Artzi, Avi Toledano, Yaffa Yarkoni, Geula Gil, Shimi Tavori, Tzvika Pik, Nurit Hirsh, entre varios otros. Desde el primer festival en 1969, las grabaciones se publicaron cada año en disco de vinilo y en casetes.
Un elemento que influyó en el éxito de esos festivales3 es que la situación social en Israel a fines de la década de 1960 permitió el crecimiento del festival jasídico, tanto en términos de la aceptación por parte del público secular hacia la tradición, como en términos del estado del público nacional-religioso en la sociedad israelí. Hasta la década de 1960, el público secular se identificaba con la ideología del hebreo, que se basa en la conciencia de la “negación del exilio”. Lo galútico era desdeñado. Por lo tanto, las manifestaciones musicales como la canción jasídica no eran apreciadas. Sin embargo, durante la década de 1960, como resultado de los procesos de globalización y la penetración de las influencias occidentales, esta ideología fue socavada y fue reemplazada gradualmente por una ¨israelidad más equilibrada, una “nueva israelidad”. En la década de 1970, los israelíes estaban más abiertos al pluralismo social e ideológico. No necesitaban negar el exilio para definirse a sí mismos. Tal vez todo lo contrario, aceptando las diferencias su identidad se solidificaba.
“Junto con el cambio en la actitud del secularismo hacia la tradición judía, ha habido un cambio para mejor en el estado del público nacional-religioso en la sociedad israelí. Este público, que pertenece al sionismo religioso, fue un factor bastante marginal en el campo nacional-cultural en las décadas de 1950 y 1960. Sin embargo, después de la Guerra de los Seis Días, en la que el estado conquistó la mayor parte del territorio de la Tierra de Israel, su estado cambió más allá del reconocimiento. El sionismo religioso, que aboga por la vida de acuerdo con la ley judía con modernidad en la vida cotidiana, ha interpretado en la práctica los mandamientos de establecerse en la tierra, especialmente en Judea y Samaria. Se percibía a sí misma como una cultura indígena local y como el cumplidor de los mandatos bíblicos, especialmente con respecto al asentamiento y la conexión con la tierra. En la década de 1970, por lo tanto, la posición del sionismo religioso se agudizó y fortaleció, a la luz del debilitamiento de la identidad hebrea durante estos años. (Regev 1999)”.4
El primer Festival de la Canción Jasídica
El primer Festival de la Canción Jasídica tuvo lugar en Simjat Torá 1969. El término canción jasídica denota lo israelí y lo religioso al mismo tiempo. Lo primero que observamos es que el propio nombre del festival es similar al Festival de la Canción Israelí5 que ya venía teniendo algunas ediciones en los años previos con mucho éxito. Otro elemento para destacar es que podemos observar una síntesis muy sugestiva entre la temática religiosa y los artistas seculares. Los compositores y los cantantes en su mayoría no eran observantes, sino que inspirados por el texto sagrado decidieron participar del festival. Un elemento innovador que fue altamente criticado fue la inclusión de voces femeninas en la vasta mayoría de las interpretaciones. El rol de la mujer en los festivales como compositoras o como artistas y su inclusión absoluta refleja los valores de la sociedad secular Israeli y trascendió parcialmente al ámbito ortodoxo. Los ortodoxos que no aceptaron la participación de las mujeres vieron sus necesidades reflejadas en otra iniciativa similar que no incluyo mujeres y que tuvo mucho menos éxito de audiencia.
Otro de los elementos que más fueron criticados por parte de los ortodoxos en Israel fue en uso de vestuario no tradicional y más a la moda y arreglos musicales y coreografías contemporáneos. Esto generó una reducción en la participación de las audiencias ortodoxas, lo que en definitiva determinó una pérdida económica para los organizadores. Pese a ello dos canciones ganadoras del festival, Ose Shalom compuesta por Nurit Hirsch y V´aher Einenu compuesta por Shlomo Carlebach subieron a los rankings más altos de las radios en ese momento. Esas canciones y su éxito revelaron el vacío que existía en el mercado del género jasídico. El vacío puede entenderse desde el punto de vista social por ese rechazo a la diáspora que sentían los israelíes de la época de la fundación del Estado. El renacimiento de la música Jasídica puede entenderse como el resultado de esa relación ambivalente del israelí con la diáspora, que con nostalgia pretende reavivar y adaptar esa música a su vida contemporánea.
Los Elementos innovadores de los festivales
Se puede decir que los festivales de la música jasídica tuvieron como premisa reavivar el gusto por el género. Podemos encontrar en ellos algunos elementos innovadores algunos de los cuales mencionamos previamente como las orquestaciones que responden al gusto estético de la época.
Los arreglos mayoritariamente constaban de instrumentos de cuerdas, de viento, batería, bajo, guitarra eléctrica y en algunos casos algunos instrumentos del Medio Oriente. La inclusión de estos instrumentos como así también de los arreglos responde la necesidad de ejecutar las composiciones de acuerdo con los ritmos y géneros preferidos por las audiencias de las diferentes décadas en las que los festivales tuvieron lugar. Es así como las composiciones que muchas veces incluían ritmos de Europa del este, de donde la canción jasídica es originaria también incluían otros ritmos por ejemplo rock and roll y jazz por mencionar algunos.
Los compositores de las canciones seleccionadas y sus obras.
La siguiente lista de compositores y canciones es el resultado de un relevamiento de las grabaciones de todos los festivales de la canción jasídica. He decidido incluir aquí solamente aquellas que han trascendido el tiempo y las distancias para convertirse en clásicos de nuestras tefilot. Al escuchar cada uno de los discos se puede apreciar la calidad musical de los arreglos, de las orquestaciones, el entusiasmo del público y la sentida interpretación de los cantantes. Desde luego que esta lista no pretende excluir otras composiciones que quizás hayan entrado en la liturgia contemporánea pero que han tenido menos repercusión. Esta nómina pretende proveer una imagen de los orígenes populares de las melodías y de la síntesis entre la secularidad israelí y la religiosidad de sus compositores cuyo legado es probablemente infravalorado si lo dimensionamos con el impacto global de sus composiciones.
1. Ose Shalom (1969) Shir Hamaalot (1973): Nurit Hirsh
Compositora, directora de orquesta, arreglista y pianista israelí, ganadora del Premio Israel en la categoría de la canción hebrea. Con una carrera prolífica en la que se pueden contar más de mil seiscientas canciones. Nació en 1942 y creció en Tel Aviv. Hirsch se graduó en la Academia de Música Rubin con especialización en piano, composición, dirección y orquestación. Estudió composición en Nueva York y se graduó en la Universidad de California en Los Ángeles, en el campos de la música para cine y música electrónica. Compuso la música de canciones fundamentales del cancionero israelí como Peraj Halilaj, Bashana Habaa, Lalejet Shebi Ajaraij, Ei Sham con la cual Israel participó por primera vez en Eurovisión. En esa ocasión la letra la compuso Ehud Manor, con quien colaboró en infinidad de canciones, entre ellas Abanibi, que llegó al primer premio en Eurovisión 1978.
2. Adon Olam (1976) Uzi Hitman
Fue uno de los creadores más destacados de la canción Israeli. Compuso en variedad de estilos. Entre otros, escribió letras y melodías para canciones infantiles, música oriental, música pop, música jasídica y canciones de la Eretz Israel. El padre de Hitman era jazan judío observante y su madre era secular. Hitman creció en un hogar religioso-tradicional que veía el pluralismo como un valor importante. Tal vez por eso su interés en participar en el festival de la música jasídica.
El estilo musical de Hitman también estuvo influenciado por el pluralismo de la casa de sus padres. De niño escuchaba regularmente las melodías de las oraciones en la sinagoga, los discos de jazanut y, al mismo tiempo, los discos de pop y rock que compraba, como los de los Beatles y los Rolling Stones y cantantes de rock como Elvis Presley y registros de diferentes estilos musicales en diferentes idiomas europeos.
3. Od Ishama, (1972) Adir Hu, (1973) Uvau Haovdim (1974): Rabino Shlomo Carlebach
Muchos académicos lo catalogan como el precursor del género de la música original judía. Rabino, guía espiritual, cantante, compositor y narrador judío estadounidense nacido en Berlín en 1925 y fallecido en 1994. Fue conocido por su apodo “El rabino cantante”, precursor y fundador de un género musical que lleva su nombre, y es considerado uno de los más grandes cantantes jasídicos del siglo XX. Compuso y grabó más de 1000 melodías y canciones.
4. Ievarejeja (1970): David Tzvi Wainkrantz
Músico y compositor israelí nacido en ١٩٤٧. En el año 1964, viviendo en Zijron Yaacov ganó el primer puesto del Jidón Hatanaj de Hanoar Haoved vehaLomed. Dentro de sus actividades, solía acompañar al Rav Shlomo Carlebach con el acordeón en sus actuaciones en Israel. Continúa dirigiendo coros y organizando eventos de shira betzibur.
5. Or Jadash (1973), Ivdu et Hashem (1973), Malchutcha Leju Neranena (1974), M: Reuben Sirotkin
Compositor de música jasídica israelí nacido en Jerusalem en 1933. Hijo de Zvi y Dinah-Leah Sirotkin, ultraortodoxos profundamente arraigados en la Ciudad Vieja. Cuando era adolescente, Sirotkin se unió al Leji. En su vida diaria se desempeñó como empleado de banco y ahora se encuentra jubilado. Sirotkin es un ejemplo de creación popular. Un empleado bancario sin preparación musical, pero con un talento fuera de serie para componer melodías. Sus composiciones lograron participar de los festivales año tras año y muchas como las que mencionamos arriba permanecen en el cancionero popular judío mundial. Al respecto, en una entrevista en el año 1978 Sirotkin dijo: ¨hay quienes dicen que mis canciones suenan como canciones folclóricas y yo no me sorprendo por ese punto al contrario, yo soy un compositor del pueblo para el pueblo.”
6. Al Shlosha Devarim (1970): Jaim Tzur
Violinista, compositor, productor y editor de programas en Kol Israel. Nacido en Jerusalem en 1938, fallecido en 2017. Estudió en la Academia de música y baile de Jerusalem. A los 20 años Además de componer las músicas jasídicas, también se ocupó del cancionero sefaradí, a través de programas en la radio Kol Israel.
7. Sim Shalom (1970): Yeshayahu “Shaike” Paikov
Músico, compositor, arreglador, director y escritor israelí nacido en 1937. Realizó estudios musicales en la escuela de música de Oranim y aprendió a tocar la mandolina, piano y acordeón. Participó como combatiente reservista en las guerras de los 6 días y la guerra de Iom Kipur. Muchas de sus composiciones musicales surgieron a partir de dichas experiencias.
8. Ki Mi Tzion (1970) Natan Shajar
Musicólogo, compositor, arreglador y director de coros israelí nacido en 1937 y fallecido en 2021. Nació en Tel Aviv y se mudó con su familia al kibutz Ein Jarod. Estudió en el Conservatorio Academia de Música Rubin y luego musicología en Bar Ilan, donde se especializó en investigar sobre el canto hebreo. Publicó diversos libros y artículos. Creó la materia música para la bagrut (la preparatoria para la universidad) y creó y dirigió varios coros con quienes grabó varios discos.
9. Sim Shalom (1972), Shalom Rav (1974): Rami Bar Niv
Músico, pianista y profesor israelí nacido en Tel Aviv en 1945.Es egresado del Conservatorio Israelí de música de Tel Aviv, donde estudió piano y composición. Recibió una beca para estudiar en Estados Unidos con grandes pianistas. Se cuenta entre los primeros músicos israelíes que se presentaron en Egipto luego de la firma del tratado de paz.
10. Shma Israel (1972), Sheejeianu(1973): Tzvika Pik
Estas dos composiciones son posiblemente de las más cantadas en las sinagogas junto con Ose Shalom (Hirsch) y Adon Olam (Hitman) Tzvika Pik fue cantante, compositor, músico y actor israelí nacido en 1949, fallecido en 2022. Se hizo famoso cuando fue elegido para protagonizar el papel principal (Claude) en el musical “Hair”, que se presentó en Israel en 1970. Pik también compuso la canción “Diva” interpretada por Dana International, que ganó el Festival de la Canción de Eurovisión de 1998.
11. Sim Shalom (1974) compuesta por Ruth Adler,
Yedid Nefesh(1970) escrita por la pareja Ehud y Sarah Zwaig y Hine ma Tov (1970) compuesta por David Erlij
son composiciones que integran esta lista pero de cuyos compositores no hay información disponible.
Como llegaron estas canciones a las comunidades judías fuera de Israel
La participación de compositores y cantantes de origen no israelí en los festivales fue común a lo largo de las décadas. Como mencionamos anteriormente Carlebach fue un contribuyente permanente de los festivales. Además de él encontramos otros compositores como por ejemplo Debbie Friedman y Sol Zim. Además de los compositores también encontramos intérpretes que no eran originarios de Israel como por ejemplo el grupo Yeshivat Hatfutzot, compuesto de 3 cantantes aficionados inmigrantes de Estados Unidos y que recientemente se habían convertido en jozrei bitshuva.
Esto hizo que los organizadores del festival pusieran la mira en el mercado estadounidense. A partir de allí y por varios años en la década de los setenta y ochenta una “versión de exportación” se presentaba en diferentes escenarios principalmente en Estados Unidos. Con respecto a la relación entre Israel y la diáspora no fue suficiente la importación de melodías del exterior, sino que también el festival salió hacia afuera. Junto con cada festival se producía un espectáculo que constaba de una selección de canciones de los festivales jasídicos y tenía como publico destinatario a las comunidades en el exterior en donde había demanda importante para este tipo de entretenimiento. Estos festivales en su versión paralela fueron muy exitosos. Hay quienes afirman que inclusive fueron considerados embajadores de Israel en la diáspora.
A modo de conclusión
Los primeros setenta y cinco años del Estado de Israel nos ha regalado un sinnúmero de creaciones culturales a los judíos de la diáspora. Si nos centramos en particular en las contribuciones de la música israelí a las tefilot de nuestro movimiento podemos encontrar muchas y muy buenas contribuciones. Las mismas reflejan el sentido innovador por el que Israel se hizo famosa en áreas como tecnología y ciencia. El rol de los festivales de la canción jasídica es de destacar por diversas razones.
- Creó un marco genuino de creatividad a través del cual se expresaron compositores israelíes de diversos orígenes, extracción cultural, social y religioso que hicieron que los antiguos textos tomaran vida en los hogares de las nuevas generaciones seculares en Israel y por consecuencia en la diáspora. Las mismas razones por las que el festival se convirtió en un éxito popular fueron las que por el contrario hizo que los más críticos que se encontraban en la sociedad ultraortodoxa se opusieran a estos cambios.
- Ofició de puente entre la diáspora e Israel en diversos planos como por ejemplo el intercambio de composiciones entre artistas israelíes y estadounidenses, la conexión entre la sociedad secular israelí y los movimientos no ortodoxos en Estados Unidos, y por último la exposición del mundo religioso no ortodoxo en la diáspora a cantantes israelíes que además de participar en los festivales jasídicos también componían y cantaban canciones seculares israelíes; como es el caso de Zvika Pic, Uzi Hitman y obviamente Nurit Hirsch.
- Dio impulso a un nuevo género musical como el de la música judía original (basada en textos religiosos) que actualmente está siendo considerado para ser incluido como categoría en los premios Grammy. Esto demuestra el crecimiento y la profesionalización que probablemente haya comenzado hace más de cinco décadas con los festivales.
- En épocas en donde las comunidades de Israel y la diáspora están atravesando dificultades de relacionamiento es oportuno recordar que existe un puente que nunca se ha cerrado: el de la música.
Luis Cattan es jazan y rabino y reside en Estados Unidos. Es el actual presidente de la Cantors Assembly. Originario de Uruguay en donde colaboró en la fundación de Masorti Uruguay actualmente sirve como jazan en Sutton Place Synagogue en Nueva York.
1 Furst, Shifra פסטיבלי המוסיקה הפופולרית כראי של תמורות בחברה הישראלית חיבור לשם קבלת תואר מוסמך למדעי הרוח (M.A.) העבודה בוצעה בהדרכתו של פרופ' אדוין סרוסי תשנ"ט 1999
2 Citado por Shifra Furst
3 Furst, Shifra.
4 Furst, Shifra
5 Estos festivales de música popular tuvieron lugar durante el periodo 1960-1980